Visual:
Color rojo rubi intenso, con reflejos morados.
Nariz:
Intenso aroma frutoso tipo ciruela y cereza, tabaco, regaliz, cuero, hojas de olivo y pino, con madera subyacente y discreta.
Boca:
El ataque en boca es directo, el paladar lleno, con buen volumen sin caida, gran estructura tánica y buena acidez balancean el alcohol. El final es semi largo con notas frutales.
Este vino permite recordar las antiguas mezclas tradicionales chilenas: La frutosidad del Merlot y el soporte estructural del Carmenere se juntan en esta mezcla atractiva, bien balanceada, voluminosa y con un final semi largo. Los taninos bien presentes revelan la juventud y permitirán al vino envejecer dentro de la botella.
Sugerencias:
Para acomañar todos los días los estofados, quesos secos y especialmente los budines de berenjena.
Consumir a 18ºC dentro de 5 años.